La empresa automotriz General Motors de Alvear, al sur provincial, decidió pasado este mediodía acatar la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo provincial y aceptar la reincorporación de los 500 trabajadores de la planta que esta mañana habían recibido sus telegramas de despido.
De esta forma se retrotrae la situación laboral al estado de discución que tenía al inicio del conflicto. A partir de ahora se crea una mesa de negociación en la que intervienen las partes: General Motors y Smata, con la mediación de la cartera laboral provincial. Esta tarde se realizó una reunión de la que participaron los representantes de los trabajadores de la planta de Alvear, los representantes de la empresa automotriz y los funcionarios de Trabajo. Tras este encuentro, se resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el martes próximo, cuando volverán a encontrarse las partes para avanzar en la búsqueda de una solución al problema. Mientras, se supo que la empresa habría accedido a reubicar a los 500 trabajadores que había despedido, quienes se reincorporarán luego del 3 de noviembre, tras el receso programado por GM. Por la mañana unos 500 trabajadores de la fábrica de vehículos habían recibido sus telegramas de despido. Desde entonces se aceleraron las negociaciones. Representantes del gremio Smata habían amenazado con cortar el tránsito por la autopista Santa Fe - Rosario, entre otras medidas de fuerza. Aunque el Ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez, dijo que los despidos estaban “congelados” por la vigencia de la conciliación obligatoria acatada por la firma, y los consideró “inexistentes”. La planta General Motors de Alvear cuenta con 2200 empleados. Los 500 trabajadores que recibieron los telegramas de despido representan el 20 por ciento del total de empleados. La fábrica GM cerró ayer sus puertas y no funcionará hasta el próximo 3 de noviembre. La suspensión de actividades estaba programada con anterioridad.
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